Fracturas del Hueso del Brazo (Fracturas Distales del Húmero): Visión General
Fracturas del Hueso del Brazo (Fracturas Distales del Húmero): Visión General
Este video ofrece una visión general de cómo ocurre una fractura del hueso del brazo, anatomía relevante, y cómo los profesionales de la salud diagnostican al paciente.
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Fracturas del Hueso del Brazo (Fracturas Distales del Húmero): Visión General
Este video proporcionará una descripción general de las fracturas del hueso del brazo, también conocidas como fracturas de húmero distal. Una fractura del hueso del brazo, o fractura de húmero distal, es una rotura en la parte inferior del hueso del brazo cerca de la articulación del codo.
La articulación del codo está compuesta por 3 huesos: el húmero, o hueso del brazo; y el cúbito y el radio, los huesos del antebrazo. La parte inferior del húmero se ensancha cerca del codo y forma una de las superficies articulares. Está cubierto de cartílago liso, lo que permite que los huesos se doblen, se estiren y roten. Los tendones de músculos como el tríceps y los ligamentos, como los ligamentos colaterales, rodean la articulación del codo para apoyar el movimiento y la estabilidad del codo. Además, varios nervios y vasos sanguíneos pasan por la articulación del codo.
¿Cómo ocurre una fractura del hueso del brazo? Las fracturas del hueso del brazo son relativamente poco comunes y representan aproximadamente el 2% de todas las fracturas. Estas lesiones ocurren comúnmente en 2 grupos. Los adultos mayores suelen sufrir fracturas del hueso del brazo a causa de traumatismos de baja energía, como caer directamente sobre el codo o caer sobre una mano extendida. El riesgo es mayor para las mujeres y los pacientes con osteoporosis.
Los pacientes más jóvenes suelen sufrir fracturas del hueso del brazo por traumatismos de alta energía, como accidentes de vehículos de motor o lesiones deportivas. Estas son más comunes en varones adolescentes y adultos jóvenes. Aunque no todas las lesiones se pueden prevenir, el riesgo de caídas se puede reducir usando pasamanos y manteniendo los espacios bien iluminados y libres de desorden, y la salud ósea se puede mantener con ejercicio, no fumando y comiendo sano.
Después de la lesión, los pacientes pueden experimentar dolor repentino alrededor del codo, hinchazón y hematomas, dificultad o imposibilidad para mover el codo, entumecimiento, hormigueo o debilidad en la mano o los dedos.
En la sala de urgencias o en la clínica, un profesional de la salud: preguntará cómo ocurrió la lesión; examinará el brazo y el codo en busca de hinchazón, sensibilidad y movimiento; y comprobará la circulación sanguínea y la función nerviosa en el brazo y la mano. Si es necesario, la articulación del codo se puede realinear y estabilizar.
Se utilizan radiografías para confirmar la fractura y ver dónde se rompió el hueso. A veces, los huesos del antebrazo también se fracturan. Si la fractura es compleja, se puede realizar una tomografía computarizada y convertirla en una imagen 3D para visualizar mejor los fragmentos de la fractura. Si el examen físico sugiere compromiso de los nervios o de los vasos sanguíneos, se pueden realizar más estudios para comprender el alcance de la lesión.
El profesional de la salud combinará la información del examen y de las imágenes para clasificar la fractura del hueso del brazo según lo siguiente: si los huesos han atravesado la piel, dónde se rompió el hueso, en cuántos fragmentos, y si estos están alineados o no. Esta clasificación guiará al profesional de la salud a la hora de decidir entre un tratamiento no quirúrgico o quirúrgico.
En resumen, las fracturas de los huesos del brazo también se conocen como fracturas de húmero distal y ocurren debido a traumatismos de baja o alta energía en el codo. Los pacientes pueden experimentar dolor y un rango de movimiento limitado. Un examen físico minucioso y los estudios de imagen ayudarán a comprender la complejidad y la clasificación de la lesión antes de recomendar un tratamiento.