Hernia de Disco: Comprendiendo las Hernias de Disco
Hernia de Disco: Comprendiendo las Hernias de Disco
Yeliana Mayor Pinchevski, PA-C, explica la anatomía básica de la columna y qué ocurre cuando una disco se hernia. También revisa los síntomas frecuentes y las opciones de tratamiento conservador y quirúrgico.
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Hernia de Disco: Comprendiendo las Hernias de Disco
Soy Yeliana Mayor Pinchevski, asistente médica. Hoy les hablaré sobre cómo entender las hernias discales y lo que eso significa para su columna vertebral. La columna vertebral es la estructura de soporte principal de su cuerpo, así que echemos un vistazo más de cerca a su anatomía. La columna vertebral está compuesta por muchas subunidades óseas llamadas vértebras, y sus amortiguadores son los discos intervertebrales. Los discos actúan como amortiguadores entre esos huesos.
Tiene una curvatura natural y se divide en 4 segmentos diferentes según la anatomía y su curvatura. Para empezar, está la región cervical, que tiene 7 cuerpos vertebrales. Luego la región torácica, que tiene 12, la región lumbar, que tiene 5, y el sacro y el cóccix, que están fusionados y no tienen discos intervertebrales. En esta presentación, nos centraremos en la columna lumbar, ya que es la ubicación más común para las hernias discales debido a la degeneración por una combinación de factores.
Al observar la columna lumbar, es la parte más robusta de la columna debido a que soporta la mayor carga de peso. Las estructuras importantes aquí son la apófisis espinosa, que se puede sentir si se pasa la mano por la columna; la ventana interlaminar; el espacio discal; el canal central; y el foramen intervertebral. Los forámenes se vuelven más grandes a medida que se sube por la columna, lo cual es importante para ciertos procedimientos, y la ventana interlaminar se vuelve más grande a medida que se desciende por la columna.
Ahora, en lo que respecta a los nervios, las raíces nerviosas descienden a través del canal espinal hasta que salen por su respectivo foramen neural. En la figura verde, se puede ver que la médula espinal termina en L1-L2, lo que se denomina cono medular, y una vez que se pasa ese nivel, se encuentra la cola de caballo, o cauda equina, que está envuelta por el saco tecal. Puede pensar en todo esto como una autopista en la que la ruta de salida lleva el nombre del cuerpo vertebral superior.
El cuerpo vertebral está cubierto por una placa terminal de cartílago, y el disco intervertebral es un cilindro fibrocartilaginoso que se encuentra entre las vértebras, uniéndolas. Permiten cierta flexibilidad en la columna vertebral. Los discos están bien hidratados y reciben su nutrición a través de la difusión desde los vasos vertebrales. Con la edad y la actividad, estos procesos disminuyen y los discos pierden su hidratación. Al ser en gran parte avasculares, tienen poca o ninguna capacidad para sanar o restaurarse.
¿Qué es exactamente una hernia de disco? Una hernia de disco ocurre cuando el núcleo pulposo, la parte central, se rompe, atravesando el anillo fibroso en diversos grados. Lo primero que hay que entender es que la palabra hernia es una categoría principal que tiene 4 subcategorías debajo. La primera es el disco abombado; la segunda es una protrusión; la tercera se considera una extrusión, y la cuarta, un secuestro cuando hay un fragmento libre en el canal.
Existen muchas ubicaciones diferentes para las hernias de disco. Por lo general, ocurren en dirección posterolateral. Ahí es donde el núcleo pulposo puede irritar los nervios espinales cercanos, lo que resulta en una variedad de síntomas neurológicos y musculares. Se puede tener una hernia central, una hernia paracentral y también una lateral lejana. Como mencioné antes, la columna lumbar es la ubicación más común para las hernias de disco. Aquí vemos una imagen de una hernia de disco paracentral izquierda L5-S1, específicamente una extrusión en una secuencia T2 de resonancia magnética (RM).
Las causas comunes de las hernias de disco son el envejecimiento y la degeneración, el desgaste normal, la genética, el levantamiento de objetos pesados y la mala postura. Las lesiones y los accidentes también aumentan el riesgo de sufrir una hernia, al igual que el tabaquismo.
¿Cómo se presentan los pacientes? Los pacientes con una hernia de disco pueden presentar dolor de espalda o de cuello; dolor que se desplaza por los brazos o las piernas, lo que se denomina radiculopatía; entumecimiento u hormigueo; debilidad muscular, y los síntomas varían según la ubicación de la hernia.
El diagnóstico se realiza mediante una historia clínica y un examen físico exhaustivos, pruebas especiales, pruebas de diagnóstico y, a veces, inyecciones epidurales de esteroides para confirmar. Se pueden utilizar múltiples modalidades de imágenes de la columna vertebral para pacientes con radiculopatía lumbosacral, pero la resonancia magnética, RM, suele ser el estándar de oro. Ayuda a identificar anomalías óseas y de tejidos blandos. La tomografía computarizada, TC, se puede utilizar como alternativa para pacientes con contraindicaciones para la resonancia magnética.
Con el tratamiento no quirúrgico, hasta el 90 % de los pacientes mejoran con el tratamiento conservador en esos primeros 4 meses. El tratamiento de primera línea incluye educación al paciente, AINE, fisioterapia hasta por 12 semanas y modificación de la actividad. Esto incluye mantener una buena postura, hacer ejercicio con regularidad y levantar objetos de forma segura. Si estas medidas conservadoras fallan, entonces es oportuno reevaluar la afección.
El tratamiento quirúrgico se reserva para pacientes con síntomas persistentes de más de 6 semanas de duración. También si presentan déficits neurológicos graves o progresivos, o el síndrome de cola de caballo. Las opciones quirúrgicas incluyen la cirugía abierta frente a la cirugía mínimamente invasiva y, por último, la cirugía ultra mínimamente invasiva.
Comenzando con la cirugía abierta, la cirugía de columna abierta implica una incisión grande para acceder y operar directamente en la columna. Aunque este enfoque proporciona al cirujano una visión amplia, puede provocar daños importantes en los músculos y tejidos, lo que a menudo se traduce en un periodo de recuperación más largo para los pacientes. Aquí hay un ejemplo de una incisión lumbar abierta, que es de un tamaño bastante considerable.
Pasando a las técnicas mínimamente invasivas, la microdiscectomía convencional es una buena opción para las hernias de disco lumbares localizadas y unilaterales. Se logra el mismo objetivo que con la abierta, solo que con una incisión más pequeña y por lo general se realiza bajo microscopio. La microdiscectomía tubular es otro tipo de técnica en la que los cirujanos utilizan una serie de dilatadores y retractores tubulares para completar la cirugía utilizando también microinstrumentos.
Aquí hay un ejemplo de una incisión de microdiscectomía tubular con un tubo visible. Con los casos tubulares, ya sea que use un microscopio o no, puede ser difícil obtener una buena visualización. Hay una cantidad significativa de tejido carbonizado y disrupción de tejidos blandos, como se ve aquí a la derecha.
Finalmente, están las técnicas de columna ultra mínimamente invasivas, que permiten a los cirujanos utilizar endoscopios específicos para la columna a fin de acceder al espacio y abordar la patología. Aquí se puede acceder a la discectomía a través de un abordaje transforaminal o interlaminar. Minimiza la disrupción de los de tejidos blandos, lo que resulta en menos dolor posoperatorio.
Además, los estudios han demostrado que aproximadamente el 85% de los pacientes que se sometieron a una discectomía lumbar endoscópica regresaron a sus actividades en tan solo 6 - 8 semanas. Aquí hay un ejemplo de lo claro que se ve durante un caso de columna ultra mínimamente invasivo, y cómo se puede visualizar mejor la anatomía circundante.
Aquí tiene una comparación de los tamaños de las incisiones en la piel, donde la microdiscectomía tradicional está a la izquierda y un caso endoscópico está a la derecha. El cirujano puede abordar muchas patologías y hernias de disco diferentes que podrían no haber sido posibles sin una fusión. Está llegando a una población más grande de pacientes que lo necesitan. Los procedimientos endoscópicos de columna continúan evolucionando con una mejor instrumentación, precisión y seguridad. Sin duda es el futuro de la cirugía de columna. Gracias por sintonizar OrthoPedia.